Jabón potásico

Si bien puede realizarse de manera casera, consideramos que por el rendimiento del producto hasta el valor que se comercializa no creemos que sea necesario que lo prepares.
Seria conveniente que consideres el uso de este producto solo si la cantidad de plantas afectadas sea importante. Diluyes este producto al 2% en agua (o lo que es lo mismo, 20ml. de jabón por cada litro de agua) y lo pulverizas sobre las zonas afectadas, verás que enseguida notas mejoría. A pesar de ello deberás volver a tratar a las 2 semanas para asegurar la eliminación del pulgón. Yo te aconsejo que hagas al menos 3 aplicaciones, respetando estos plazos de tiempo. No olvides rociar bien la parte posterior de las hojas y tallos.
Lee bien las recomendaciones del producto para su aplicación.

La ventaja de aplicar jabón potásico, en lugar de otros insecticidas, es que es ecológico y no tiene plazos de seguridad; es totalmente inocuo para las personas y los animales domésticos. Además, te ayudará a limpiar los residuos de melaza y a combatir en consecuencia el hongo de la negrilla.

Aceite de Neem

Otra alternativa ecológica y respetuosa con el medio ambiente es el aceite de neem, que sirve tanto de repelente como de insecticida por contacto. Dispone de cierto efecto sistémico gracias a su materia activa: la azadiractina. Combate el pulgón pero también otras plagas como la araña roja, la mosca blanca o la cochinilla; y todo ello sin perjudicar a otros insectos beneficiosos.

Mi consejo es que utilices el principio de racionalidad en el tratamiento de cualquier plaga. “No mates moscas a cañonazos“. Lo mejor, siempre, es empezar tratando el problema de la forma menos perjudicial para el medio ambiente. Si eso no funciona ya probarás algo más drástico.

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