Lechuga

Si eres principiante en la horticultura tienes que saber que el cultivo de la lechuga es uno de los más sencillos.
Se puede sembrar en casi cualquier época del año, si no hace mucho frío o mucho calor, y no requiere demasiados cuidados.No presenta grandes problemas , en general, y se adapta bastante bien a cualquier suelo.
Haciendo siembras escalonadas, se puede disponer de lechugas listas para consumir en cualquier momento del año, ya sea recolectándolas cuando aún son pequeñas, si hemos sembrado muchas, o esperando a que alcancen su máximo tamaño.

Al comenzar a cultivar lechugas en tu huerta, debemos tener presente la temperatura, cuando se superan los 25º C la planta tiende a espigar y si bien puede soportar temperaturas de hasta -6º C, en este caso las hojas sufrirán ciertos daños dependiendo de la variedad. Por eso es mejor esperar a la primavera o verano para sembrar lechugas.
Los suelos predilectos por la lechuga son aquéllos más fértiles y ricos en nitrógeno, ligeros, con buen drenaje y sin encharcamientos.

A la hora de sembrar tienes dos opciones: hacerlo primero en germinador y luego trasplantar los plantines o bien sembrar directamente en el huerto. Puedes optar por el primero si consideras que el clima está muy frío, esto ayuda a proteger las plantas pequeñas que aún están muy débiles.

Para usar un semillero te recomendamos que leas nuestra guía de como cultivar en semillero (clikea aqui para ir a la info).

Podes optar por el primero si consideras que el clima está muy frío pues entonces protegerás a las plantas pequeñas que aún están muy débiles. En este caso, lo mejor es usar un germinador, ubicando tres o cuatro semillas por espacio a una profundidad de medio centímetro. Luego de dos días, las plantas comienzan a germinar y se forman las dos primeras hojas. A los treinta días ya es posible trasplantar las plantitas, cuando las plantas tengan entre 5 y 6 hojas, y una altura de unos 8 cm.
Si decidis sembrar en la tierra directamente, debes tener un espacio generoso en la huerta. Debes plantar las semillas en hileras con una separación de 40 cm. entre una y otra. Rastrilla el terreno en forma superficial para enterrar las semillas.

Cultivo escalonado

A menos que pretendamos venderlas o donarlas todas juntas, lo ideal con la lechuga es plantarla de forma escalonada, de manera que siempre tengamos alguna a punto para consumir, pero tampoco demasiadas, puesto que tienden a subirse a flor y echarse a perder.

Haremos una estimación según nuestro consumo. Si vemos que necesitamos 3 lechugas a la semana, plantaremos lotes de unas 1 lechuga cada 15 días (siempre debemos plantar alguna más por si hay bajas)

En primavera y otoño —cuando las temperaturas son frescas y los días más cortos— podemos plantar lotes más grandes y más separados en el tiempo, ya que las lechugas crecerán más despacio y también tendrán menos tendencia a subir a flor, es decir, permanecerán más tiempo en un estado bueno para el consumo.

Características

La lechuga es una planta anual de la familia de las compuestas que se caracteriza por presentar amplias hojas dispuestas en forma de roseta. En función del clima local y de la estación del año, hay que elegir una u otra variedad ―adaptada a esas condiciones―, ya que si no se hace bien, lo más probable es que el cultivo no tenga éxito.

La lechuga se adapta bien a cualquier suelo, si bien es cierto que prefiere suelos sueltos, fértiles y bien drenados para desarrollarse de forma óptima. No soporta el encharcamiento. Sus grandes hojas evaporan mucha agua cuando el sol es intenso y sus raíces están poco desarrolladas por lo que, si el suelo presenta una buena capacidad de retención de agua, tendremos que regar con menos frecuencia.

La germinación de las semillas de lechuga es óptima con temperaturas de entre 18 y 21℃. A menor temperatura el tiempo de germinación se dilata, mientras que si la temperatura es demasiado elevada, puede inhibir el proceso.

Clima

En diferentes épocas de año, se puede cultivar en cualquier clima no extremo. En las zonas templadas, una vez pasadas las heladas, ya puede iniciarse el cultivo en el exterior. En climas suaves, como los de zonas costeras, ecuatoriales y subtropicales se puede cultivar durante todo el año. En los climas muy cálidos, o durante las épocas de más calor, se deben sembrar variedades de verano ya que las demás se subirán a flor muy pronto y no podremos aprovechar el cultivo para consumo.

Cultivo

La duración del cultivo ―cuanto tarda en crecer― de lechuga suele ser de 50 a 70 días. Se puede realizar tanto en semillero como siembra de asiento, según el momento del año y la climatología del lugar. Si hace frío por las noches, es preferible realizar la siembra en semillero protegido para que la planta vaya desarrollándose en unas condiciones más favorables y, posteriormente, trasplantarla al exterior cuando las condiciones mejoren y la planta sea más fuerte.

Trasplante

Una vez las plantas del semillero alcanzan unos 10 cm de alto y cuando las condiciones son favorables, realizamos el trasplante al terreno definitivo, en filas, eras o intercaladas entre otros cultivos.
Para el trasplante a raíz desnuda, mejor elegir un día nublado o lluvioso, y si no es posible, al atardecer, para que las raíces dispongan de toda la noche para volver a establecerse en el suelo.

Según la variedad que estemos plantando y el momento en el que la vayamos a cosechar, deberemos dejar una separación u otra entre plantas. Si vamos a esperar a que la lechuga madure por completo, tendremos que plantarlas a una distancia entre plantas de 25 – 30 cm, para que al crecer no llegue a tocarse una planta con su vecina.

Riego

La lechuga es muy sensible tanto a la escasez como al exceso de agua, por tanto, los riegos irán encaminados a mantener húmedo el terreno pero sin llegar a encharcarse.

Lee nuestro posteo sobre como cosechar lechuga para tener mas informacion sobre tus cultivos haciendo click aqui. .

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