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Rotación de cultivos

La rotación de cultivos es una técnica de agricultura tradicional que consiste en alternar a lo largo del tiempo distintos cultivos en el mismo suelo. Es decir, en cada fracción de tierra, bancal o contenedor se siembra un tipo de cultivo distinto cada temporada. 
Al igual que la asociación de cultivos, la rotación es una típica práctica ecológica muy beneficiosa para la huerta y para los cultivos. Por eso conviene que la tengas en cuenta a la hora planificar tu huerta.

El objetivo de la rotación de cultivos es mantener la biodiversidad (especies distintas de plantas, insectos…) para aprovechar las diferencias que tienen los cultivos en el ritmo de absorción de los nutrientes del sustrato. Aunque todos requieren más o menos los mismos nutrientes para crecer y desarrollarse, no siempre necesitan la misma cantidad.

Por ejemplo, si ponemos siempre en el mismo contenedor una hortaliza muy exigente (con unos requerimientos muy altos de nutrientes o de un nutriente concreto), se irá «agotando» el sustrato y tendremos que fertilizar mucho más que si sólo la dejamos en ese recipiente un año y al año siguiente la intercambiamos por otra planta poco exigente que tuviéramos en la huerta, la forma conseguimos compensar la pérdida gradual de la fertilidad del suelo.

Beneficios:

Son muchas los beneficios de la rotación de cultivos. Uno de ellos es la mejora de la nutrición de las plantas.  Como la huerta necesita menos abono emplearemos también menos tiempo, esfuerzo y dinero en la tarea de fertilizarlo.

La nutrición de las plantas es mejor (más equilibrada a medio-largo plazo y con menos deficiencias de nutrientes) por lo que  las plantas crecen más fuertes y vigorosas: producen más y tienen una mayor resistencia natural a plagas y enfermedades. Además, evitamos que si una plaga o enfermedad ya ha atacado a un cultivo y se consolide en esa zona para el resto de temporadas: si cambiamos la planta lo más probable es que desaparezca porque  no le «guste» su nuevo entorno.

Rotar los cultivos mejora las reservas de humus en el suelo (ya que alternamos plantas que agotan el terreno con otras que aportan más materia orgánica de la que gastan) por lo que se consigue un suelo más «vivo y sano» y se estimula la actividad de los microorganismos beneficiosos que viven en el sustrato.

Cómo se diseña?

Las pautas para planificar la rotación son sencillas. En primer lugar tendrás que pensar en la duración de la rotación (tres o cuatro años es una duración adecuada para la rotación de una huerta). Luego tendrás que hacer los grupos de plantas -ahora vemos cómo- y dividir la huerta en tantas partes como grupos haya.
Puede haber un grupo de plantas «fijas» que no formarán parte de la rotación, por lo que no se tendrá en cuenta en la planificación el espacio que ocupan porque no se van a cambiar de sitio nunca. Este grupo de cultivos fijos pueden ser flores, por ejemplo, o cultivos neutrales -con muy poca influencia en la fertilidad del suelo- o con un ritmo de crecimiento muy distinto al del resto de las plantas (como el espárrago, que es perennes).

Sin tener en cuenta este grupo de cultivos fijos, que tendrá su propio lugar, si  la rotación es a cuatro años, por ejemplo, habrá que dividir la huerta en 3 o 4 partes y agrupar las plantas en cuatro conjuntos. En cada una de las cuatro partes se cultivará un grupo de plantas y todos los años se trasladará cada grupo a la parcela siguiente, de forma que los grupos tardarán cuatro años en repetir zona.

Grupos para tus cultivos

Podemos tener en cuenta varias características a la hora de clasificar las plantas de nuestra huerta en grupos. Cuantos más aspectos se tengan en cuenta (aunque para ello tengas que «perder» un poco de tiempo) mejor será la rotación. 

1. Tipo de aprovechamiento

  • Raíz: ajo, cebolla, nabo, puerro, patata, rábanito, remolacha, zanahoria.
  • Fruto (o flor, o tallo): berenjena, calabacín, melón, sandía, pepino, pimiento, tomate… (alcachofa, coliflor, brócoli)
  • Hoja o tallo: acelga, apio, col, escarola,espinacas, lechuga, repollo, rúcula.
  • Semillas: leguminosas, maíz, girasol

Si elegimos este tipo de rotación podríamos poner primero en un sector del bancal alguna hortaliza de raíz, a la que sucederá una planta de hoja. El tercer año llegará a ese lugar una leguminosa (muy importante en las rotaciones de cultivo porque mejora los niveles de nitrógeno y de materia orgánica en el suelo) y después de ésta, un cultivo que tenga mayores requerimientos, como una hortaliza de fruto o una planta

2. Familia de los cultivos

  • Compuestas: alcachofa, cardo, endivia, escarola, girasol, lechuga…
  • Crucíferas: berza, brócoli, col, coliflor, lombarda, repollo, nabo, rábano..
  • Cucurbitáceas: calabacín, calabaza, melón, pepino, sandía…
  • Gramíneas: maíz, trigo, centeno, cebada, avena..
  • Leguminosas: haba, judías verdes,garbanzo, guisante, lenteja, soja…
  • Liliáceas: ajo, cebolla, puerro, espárrago..
  • Umbelíferas: apio, chirivía, hinojo, perejil, zanahoria…
  • Solanáceas: berenjena, batata, papa, pimiento, tomate…
  • Quenopodiáceas: acelga, espinaca, remolacha…

Una posible rotación a cuatro años sería:

  • 1º Leguminosas y Crucíferas.
  • 2º Compuestas, Quenopodiáceas y Cucurbitáceas.
  • 3º Umbelíferas y Liliáceas.
  • 4º Solanáceas

3. Requerimientos y aportes de nutrientes 

  • 1º. Hortalizas exigentes: acelgas, brócoli, calabaza, col, maíz, patata y plantas con los frutos de mayor tamaño como las cucurbitáceas y las solanáceas.
  • 2º. Leguminosas que ayuden a recuperar el suelo.
  • 3º y 4º. Hortalizas poco exigentes (para que el suelo siga regenerándose): ajo, cebolla, lechuga, nabo, puerro, remolacha, zanahoria…

O también:

  • 1º Leguminosas que preparen un sustrato muy fértil.
  • 2º Crucíferas y otros cultivos más exigentes
  • 3º Liliáceas (que no conviene ponerlas después de las leguminosas) y cultivos menos exigentes
  • 4º Raíces y tubérculos 

Ejemplo de rotación

En esta imagen podes ver un esquema de un cajon de cultivo rectangular que hemos dividido en 4 secciones y donde vamos a planificar la rotación de cultivos.

Durante la primera temporada, en cada una de las divisiones cultivaremos un tipo de hortaliza (de fruto, de hoja, de raíz o una leguminosa).
En la siguiente temporada (otoño, en nuestro ejemplo de rotación, pero puede ser también al año siguiente) cambiaremos los cultivos de sección de forma que en el lugar donde hubo hortalizas exigentes (como las solanáceas u otras hortícolas de fruto) pondremos otras poco exigentes, como las de hoja; y donde hubo cultivos enriquecedores del suelo, como las leguminosas, colocaremos al año siguiente plantas más exigentes y con frutos más grandes, como las cucurbitáceas o las solanáceas.

Ejemplos de rotaciones de cultivos

Es hora de planificar tu huerta, que estas esperando?

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